# Historia de Linux Mint: del fork de Ubuntu al rey del escritorio

- **Publicado el:** 2026-08-03
- **Categoría:** Noticias
- **Página original:** https://linuxgratis.com/articulos/historia-de-linux-mint

Repasa la historia de Linux Mint, desde su nacimiento en 2006 de la mano de Clément Lefèbvre hasta convertirse en la distribución favorita de quienes dejan Windows.

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Pocas distribuciones de Linux pueden presumir de lo que [Linux Mint](/linuxmint) logró en menos de dos décadas: convertirse en el destino natural de millones de personas que dejan Windows y quieren un escritorio que simplemente funcione. Detrás hay un proyecto que nació para pulir las asperezas de [Ubuntu](/ubuntu) y terminó marcando su propio camino, con una identidad que no se confunde con ninguna otra.

## Los orígenes: un proyecto francés en 2006

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  <img src="/articles/historia-de-linux-mint/linux-mint-logo.webp" alt="Logotipo de Linux Mint, la distribución creada por Clément Lefèbvre en 2006" loading="lazy" decoding="async">
  <figcaption>El logotipo de Linux Mint, proyecto nacido en 2006 de la mano de Clément Lefèbvre. · Imagen: Clement Lefebvre / Public domain · <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File%3AThe%20Linux%20Mint%20Logo.svg" target="_blank" rel="noopener nofollow">Wikimedia Commons</a></figcaption>
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Linux Mint la creó **Clément Lefèbvre** en 2006. Desde el primer día tuvo un objetivo claro y, para la época, bastante atípico entre proyectos técnicos: perseguir la **elegancia**. Para Lefèbvre eso quería decir facilidad de uso, escuchar lo que pedían los usuarios y cuidar detalles estéticos como los esquemas de color o la disposición de los elementos.

La primera versión, **Mint 1.0 «Ada»**, salió en 2006 como una beta basada en Kubuntu y montada sobre el entorno KDE. Un comienzo modesto, casi de prueba, pero ahí estaba la semilla de todo lo demás. Mint adoptó pronto una convención curiosa para los nombres en clave: nombres femeninos terminados en «a» y ordenados alfabéticamente. La tradición aguanta hasta hoy.

## Barbara y el giro hacia Ubuntu

El cambio de verdad llegó con **Mint 2.0 «Barbara»**, la primera versión que tomó [Ubuntu](/ubuntu) como base, en concreto Ubuntu 6.10, con sus repositorios y su interfaz GNOME. La decisión pesó mucho: anclar Mint al mundo de Ubuntu le abrió la puerta a un catálogo enorme de software, actualizaciones frecuentes y la estabilidad de una base sólida construida, a su vez, sobre [Debian](/debian).

Mint todavía tenía pocos usuarios, pero eso empezó a moverse con **Mint 3.0 «Cassandra»**, cuando la distribución reunió por fin una comunidad de peso. La idea era fácil de entender: coger lo bueno de Ubuntu, añadir códecs multimedia y aplicaciones útiles de serie, y dejarlo todo con un acabado más pulido y amable.

## La filosofía «todo listo desde el primer arranque»

Si algo separó a Mint del resto de derivadas fue su obsesión por la experiencia inmediata. Donde otros sistemas te mandaban instalar a mano reproductores, plugins o controladores, Mint prefería traer buena parte de ese trabajo ya resuelto. Reproducir un vídeo, escuchar música o navegar sin sustos funcionaba prácticamente nada más arrancar.

Así se convirtió en la recomendación de cabecera para principiantes y, sobre todo, para los que llegaban desde [Windows](/windows-desktop). El escritorio tradicional, con su menú, su barra de tareas y su bandeja del sistema, resultaba familiar y no te obligaba a reaprender cómo se usa un ordenador. Para mucha gente, Mint fue su primera experiencia positiva con el software libre.

## El nacimiento de Cinnamon

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  <img src="/articles/historia-de-linux-mint/cinnamon-desktop.webp" alt="Escritorio Cinnamon de Linux Mint con su menú clásico, barra de tareas y bandeja del sistema" loading="lazy" decoding="async">
  <figcaption>Cinnamon, el escritorio insignia de Mint, recuperó la disposición clásica frente a GNOME 3. · Imagen: Linux Mint Devs / <a href="http://www.gnu.org/licenses/gpl.html" target="_blank" rel="noopener nofollow">GPL</a> · <a href="https://commons.wikimedia.org/wiki/File%3ALinux%20Mint%2019.3%20Cinnamon-Desktop.png" target="_blank" rel="noopener nofollow">Wikimedia Commons</a></figcaption>
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En 2011 el escritorio Linux se llevó una buena sacudida. La llegada de GNOME 3 y su nueva interfaz GNOME Shell rompió con el escritorio clásico que muchos usuarios apreciaban. El equipo de Mint, que no comulgaba con ese rumbo, reaccionó.

Primero llegaron las **Mint GNOME Shell Extensions (MGSE)**, incluidas en Mint 12 «Lisa» a finales de 2011 para devolver una experiencia más tradicional sobre GNOME 3. Aquel experimento creció hasta convertirse en **Cinnamon**, un fork completo de GNOME con un escritorio moderno pero con la disposición clásica de siempre. En paralelo, el proyecto también empujó **MATE**, la continuación directa del viejo GNOME 2. Hoy Mint llega en tres sabores oficiales: Cinnamon (el insignia), MATE y XFCE, este último perfecto para equipos modestos.

## LMDE: una red de seguridad sobre Debian

Como sabía bien que dependía de Ubuntu, el proyecto montó **LMDE (Linux Mint Debian Edition)**, una variante que se salta Ubuntu y se basa directamente en [Debian](/debian) estable. LMDE sirve para dos cosas: ofrecer una alternativa más cercana a la fuente y hacer de plan B. Si Ubuntu desapareciera o cambiara de rumbo, el equipo de Mint podría seguir adelante sobre Debian sin empezar de cero.

Ese pragmatismo retrata bien el carácter del proyecto: pensar a largo plazo y poner por delante la continuidad para el usuario. Quien quiera una base aún más pegada al origen del software libre encontrará en [Debian](/debian) la roca sobre la que se asienta buena parte de todo esto.

## Un referente del escritorio Linux

Hoy Linux Mint es, año tras año, una de las distribuciones más recomendadas y descargadas del mundo. Su éxito no viene de inventos rompedores, sino de algo difícil de conseguir: hacer que Linux resulte sencillo, agradable y fiable. Frente a opciones más de entusiastas como [Arch](/arch) o [Fedora](/fedora), Mint juega el papel de puerta de entrada amable.

Su historia deja claro que la elegancia y la facilidad de uso, lejos de ser detalles menores, sostienen un proyecto que dura. De aquel modesto fork de 2006 a la referencia actual del escritorio libre, Mint se ha mantenido fiel a la visión que Clément Lefèbvre tuvo desde el principio: poner al usuario en el centro de todo.
