Pocos sistemas operativos resumen tan bien aquello de “era técnicamente superior, pero perdió” como OS/2. Lo pensaron para destronar a MS-DOS y ser el futuro del PC, y acabó siendo una de las grandes oportunidades perdidas de la informática. Esta es su historia.
Una alianza entre gigantes
OS/2 (Operating System/2) salió de la colaboración entre IBM y Microsoft, dirigida por el ingeniero de software de IBM Ed Iacobucci. La idea no era pequeña: hacer un sucesor moderno de PC-DOS que sacara partido de verdad a los procesadores Intel y dejara atrás las ataduras del viejo DOS.
La primera versión salió en 1987, atada al hardware de la gama PS/2 de IBM. Aquel OS/2 1.0 funcionaba en modo protegido y traía multitarea real, algo que las primeras versiones de Windows ni soñaban. En 1988 llegó la 1.1 con Presentation Manager, su interfaz gráfica.
El divorcio que lo cambió todo
La relación entre las dos compañías se fue torciendo hacia 1990. El éxito inesperado de Windows 3.0 hizo que Microsoft se replanteara prioridades: para qué empujar OS/2 si Windows se vendía solo. El desacuerdo sobre cómo posicionar OS/2 frente a Windows 3.1 terminó rompiendo la alianza.
A partir de ahí IBM siguió en solitario. De ahí salió OS/2 2.0, lanzado en 1992: la primera versión totalmente de 32 bits y la primera hecha de cabo a rabo por IBM. Una máquina técnica impresionante, capaz de correr aplicaciones de DOS, de Windows 3.x y nativas de OS/2 al mismo tiempo, con su famoso eslogan “a better DOS than DOS, and a better Windows than Windows”.
La era Warp
En 1994 llegó la versión que más gente recuerda: OS/2 Warp 3. Con ella IBM se lanzó por primera vez a por el mercado doméstico, con una campaña publicitaria que costó millones. Warp traía conexión a Internet integrada, todo un adelanto para la época, y se vendía prometiendo aprovechar cada megabyte de RAM.
Dos años después, en 1996 (el 26 de septiembre, con nombre en clave Merlin), apareció OS/2 Warp 4. Sumaba reconocimiento de voz, soporte Java y una interfaz más cuidada. Fue la última gran actualización: desde ahí IBM fue retirando el producto poco a poco, aunque siguió sacando versiones de mantenimiento hasta 2001.
Por qué perdió la batalla del escritorio
Era robusto, con multitarea sólida y una estabilidad de leyenda, y aun así OS/2 nunca consiguió cuota en el mercado de masas. Pesaron varias cosas: hardware exigente y caro, una biblioteca de aplicaciones nativas escasa, la fuerza comercial de Microsoft y la ironía de que OS/2 ejecutaba tan bien las aplicaciones de Windows que muchos desarrolladores no veían razón para portar nada.
Mientras Windows 95 arrasaba en las tiendas, OS/2 quedó arrinconado en nichos donde la fiabilidad mandaba: cajeros automáticos, banca, sistemas de tickets de transporte. Durante años, muchos cajeros de medio mundo funcionaron en silencio sobre OS/2. Su rival conceptual en estabilidad sería, años después, el mundo Linux, aunque por caminos muy distintos.
Curiosidades reales
- El Workplace Shell de OS/2 fue uno de los primeros escritorios orientados a objetos del mercado, con un nivel de personalización que dejaba con la boca abierta a quien venía de DOS.
- Un gran banco de Moscú necesitaba ejecutar OS/2 en hardware nuevo no soportado; en lugar de migrar, contrató a un equipo de desarrolladores rusos para escribir un hipervisor que diera soporte oficial al sistema.
- OS/2 presumía de ser “un mejor DOS que DOS”: ejecutaba programas DOS a menudo más estables que en el propio MS-DOS, gracias a sus máquinas virtuales DOS aisladas.
La vida después de IBM
OS/2 nunca murió del todo. Cuando IBM lo soltó, dos empresas mantuvieron viva la llama bajo licencia. Primero Serenity Systems, que lo distribuyó como eComStation entre 2001 y 2011. Y desde 2017, Arca Noae LLC lo vende como ArcaOS, basado en OS/2 Warp 4.52, con soporte para hardware moderno, correcciones y herramientas nuevas.
Hoy OS/2 es objeto de culto entre quienes aman la informática histórica, junto a otros sistemas que marcaron una época como AmigaOS o NeXTSTEP. Una apuesta brillante que llegó demasiado pronto, con la empresa equivocada al lado y en el peor momento.
