Tino Vazquez, COO de OpenNebula Systems, publicó el 17 de junio de 2026 un artículo donde explica cómo sacar cargas de trabajo de VMware y llevarlas a una nube basada en KVM gestionada por OpenNebula. El texto deja claro desde el principio que migrar no es solo convertir un formato de disco a otro. Es un proceso que conviene preparar y ejecutar por partes, sobre todo si tienes un parque grande de máquinas virtuales heredado de años de inversión en vSphere.
Tres fases en lugar de un salto al vacío
El método se divide en tres fases. La primera es de validación y configuración: se evalúa el entorno VMware de origen y se prepara la nube OpenNebula de destino. Muchas empresas arrancan con una nube “pivote” pequeña para probar antes de tocar producción.
La segunda fase desarrolla el proceso de migración. Se toman VMs representativas de distintas familias de sistema operativo y tipos de carga, se migran como piloto y se documenta qué ajustes hace falta tocar en el sistema invitado. Así se afinan los procedimientos antes de ir a por todas.
La tercera es la ejecución, que se hace en oleadas controladas siguiendo lo validado: preparación de la VM, conversión de la imagen, traspaso de metadatos, creación de recursos, mapeo de red y validación final.
OneSwap y sus métodos de transferencia
La herramienta que mueve los datos es OneSwap. Soporta varios métodos según tu entorno:
- Transferencia híbrida, que descarga la imagen en local antes de importarla a OpenNebula.
- Transferencia basada en VDDK, el kit de desarrollo de discos virtuales de VMware.
- Copia directa por SSH desde el host ESXi.
- Transferencia vía API de vCenter, que el propio artículo señala como la opción más lenta.
Además gestiona ficheros OVA y discos VMDK sueltos, por si necesitas importar appliances o discos individuales.
Migración delta: de horas de parada a minutos
La parte más interesante para quien tenga servicios que no puede parar es la migración delta. La mayoría de los datos se transfiere mientras la VM de origen sigue funcionando. Cuando termina la sincronización inicial, solo se copian los bloques de disco que han cambiado durante el breve corte. Eso reduce la parada de servicio de horas a unos pocos minutos.
Como referencia concreta, una VM con Windows Server 2022 y un disco de 20 GB se convirtió en unos 12 minutos sobre red de 1 Gbps y almacenamiento local.
Qué esperar en tiempo y coste
OneSwap logró un 90% de conversión automática de VMs en proyectos reales. El artículo aclara que es un dato de campo, no una garantía: el resultado depende de la versión del sistema invitado, la configuración de la VM, el almacenamiento, la red y las restricciones de cada aplicación.
Sobre plazos, un entorno de 50 a 100 VMs se mueve en 4 a 8 semanas; de 100 a 250 VMs, en 2 a 4 meses; de 250 a 1000 VMs, entre 3 y 9 meses. Para un entorno de 250 VMs, los servicios profesionales suelen ir de unos 25.000 a 50.000 euros según el alcance.
Si quieres entender mejor las piezas de la pila de destino, te puede venir bien nuestro repaso a KVM, QEMU y libvirt en RHEL.
A quién le interesa esto: a equipos que quieren bajar costes de infraestructura, reducir la dependencia de un único proveedor o montar la base de una nube privada, soberana o híbrida sin tirar por la borda años de inversión en VMware.
Fuente
Artículo original de OpenNebula: The OpenNebula Model for VMware Workload Migration, por Tino Vazquez (17 de junio de 2026). Recopilado a través de QEMU como agregador de novedades de virtualización.