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Noticias· 4 min de lectura

Slackware 1.0 (1993): la historia de la distribución Linux más antigua

Captura de pantalla de Slackware 1.01, una de las primeras versiones de la distribución Linux
Imagen: Software: Patrick Volkerding Screenshot: Seth Kenlon/Opensource.com / GPL · Wikimedia Commons

Instalas hoy cualquier distribución de Linux y das por sentados los menús gráficos, los gestores de paquetes que se ocupan de todo y los asistentes que te llevan de la mano. En julio de 1993 no había nada de eso. Arrancar Linux era pelearse con disquetes, con archivos de configuración crípticos y con bastante paciencia. Ahí nació Slackware 1.0, una distribución que más de tres décadas después sigue activa y mantenida. Es la distribución Linux viva más antigua del mundo.

Los orígenes: de un trabajo de la universidad a una distribución

Patrick Volkerding, creador de Slackware, en LinuxWorld 2000 en Nueva York
Patrick Volkerding, fundador y eterno mantenedor de Slackware, fotografiado en LinuxWorld 2000. · Imagen: desconocido / Public domain · Wikimedia Commons

Todo empieza con Patrick Volkerding, estudiante de la Moorhead State University, en Minnesota. Para un proyecto de inteligencia artificial necesitaba un intérprete de LISP y descubrió que CLISP corría en Linux. Para hacerlo funcionar se descargó SLS (Softlanding Linux System), una de las primeras distribuciones completas que existieron y pionera en ofrecer mucho más que el kernel: traía X11, redes TCP/IP, UUCP y GNU Emacs.

Según iba usando SLS, Volkerding anotaba una larga lista de correcciones y mejoras para los problemas que se encontraba. Cuando su profesor de IA le pidió ayuda para instalar Linux en casa y en los ordenadores de la facultad, los dos aplicaron esas notas a una instalación nueva. Sin proponérselo, Volkerding había creado su propia versión depurada de SLS.

El lanzamiento de la versión 1.0

Volkerding no pensaba publicar nada. Daba por hecho que SLS sacaría pronto una versión con todas esas mejoras dentro. Pero los usuarios de SLS llevaban tiempo esperando una actualización que nunca llegaba, y sus amigos de la universidad le animaron a compartir lo suyo. Lanzó un mensaje ya legendario con el título “Anyone want an SLS-like 0.99pl11A system?” (“¿Alguien quiere un sistema tipo SLS 0.99pl11A?”) y le cayó una avalancha de respuestas entusiastas.

Con permiso del administrador de la universidad, subió la distribución al servidor FTP del centro. Así, el 17 de julio de 1993, salió Slackware 1.00, repartida en veinticuatro imágenes de disquete de 3½ pulgadas. Acababa de nacer una de las distribuciones más influyentes de la historia de Linux.

Versiones clave de los primeros años

Slackware avanzó rápido en sus primeros años:

  • Slackware 2.0 (julio de 1994): una versión muy mejorada. Para la 2.1, de octubre de ese mismo año, el sistema ya había triplicado su tamaño hasta las 73 imágenes de disquete.
  • Slackware 3.0 (agosto de 1995): con el kernel 1.2.13, marcó el paso del antiguo formato de binarios a.out al moderno ELF, el estándar que se sigue usando hoy.
  • El salto de la 4 a la 7 (1999): aquí está una de las decisiones más comentadas del proyecto. Otras distribuciones lucían números de versión más altos y mucha gente daba por sentado que Slackware estaba desactualizada, aunque su software fuera igual de moderno. Volkerding saltó directo a la versión 7.0 como gesto de marketing, convencido de que los demás pronto llegarían a esa cifra.

El proyecto siguió desarrollándose durante décadas hasta llegar, ya en 2026, a la muy esperada versión 15.0.

Curiosidades que pocos conocen

Logotipo oficial de Slackware Linux
El logotipo de Slackware, la distribución Linux activa más antigua del mundo. · Imagen: Patrick Volkerding of Slackware Linux, Inc. / Public domain · Wikimedia Commons

El nombre “Slackware” tiene un origen de lo más raro: viene de la Iglesia del SubGenio (Church of the SubGenius), una religión paródica que ensalza la búsqueda del Slack (algo así como “holgazanería sagrada” o vivir sin esfuerzo). El nombre de broma reflejaba la poca seriedad con la que Volkerding encaraba el proyecto al principio.

Otra seña de identidad de Slackware es su filosofía minimalista y profundamente UNIX-like: es la más “BSD” de las distribuciones Linux actuales. Usa un sistema de arranque al estilo BSD y un gestor de paquetes deliberadamente sencillo, pkgtools (con herramientas como installpkg, upgradepkg, removepkg y el clásico pkgtool), que no resuelve dependencias por su cuenta porque prefiere el control del usuario antes que la comodidad. Por esa simplicidad se dice que “si aprendes Slackware, aprendes Linux”.

Y un detalle que la hace única: a diferencia de Debian o Ubuntu, que se gestionan en comunidad, Slackware siempre ha estado al frente una sola persona, Volkerding, en el papel de “dictador benevolente”. Su parentesco con SLS la coloca además en la misma genealogía de los grandes sistemas tipo Unix como FreeBSD.

Un legado que sigue vivo

Más de treinta años después, Slackware sigue en pie y bien mantenida, algo de lo que ninguna otra distribución Linux puede presumir. No es la más popular ni la más fácil, pero su historia es la del propio Linux: un estudiante compartió sus notas y, sin quererlo, fundó un proyecto que no muere. Si quieres entender de verdad cómo funciona un sistema Linux por dentro, Slackware sigue siendo una escuela que no tienen alternativas más amables como Fedora o Arch.

Fuentes