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Noticias· 4 min de lectura

KolibriOS: el sistema operativo que cabe en un disquete

Escritorio de KolibriOS en su versión de verano de 2024 con su interfaz gráfica
Imagen: KolibriOS Project Team / CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons

Imagina un sistema operativo completo, con interfaz gráfica, multitarea, navegador web y hasta una versión de DOOM, que cabe entero en un disquete de 1,44 MB y arranca en apenas unos segundos. No es ciencia ficción retro. Es KolibriOS, una de las hazañas de ingeniería más sorprendentes del software libre. Está escrito de cabo a rabo en ensamblador y demuestra hasta dónde llega la programación cuando se cuida cada byte.

Un colibrí nacido de MenuetOS

La historia arranca en 2004, cuando KolibriOS se separó (hizo fork) de MenuetOS, otro sistema operativo igual de diminuto escrito en ensamblador. La primera versión salió de las manos de Marat Zakiyanov, conocido en la comunidad como “mario79”, y al principio no pretendía ser mucho más que un arreglo de controladores para la distribución en ruso de MenuetOS.

Los dos proyectos acabaron tomando caminos distintos. Poco después el desarrollador de MenuetOS decidió centrarse solo en su variante de 64 bits, que además pasó a ser de código cerrado. KolibriOS siguió con los 32 bits y, sobre todo, mantuvo su carácter abierto y libre. Eso le permitió crecer gracias a una comunidad internacional.

El nombre tampoco es casual. Kolibri significa “colibrí” en varias lenguas eslavas, y simboliza a la perfección las dos virtudes del sistema: su tamaño minúsculo y su asombrosa velocidad.

Programar al límite: todo en ensamblador

Captura del escritorio clásico de KolibriOS, sistema escrito íntegramente en ensamblador
El escritorio de KolibriOS, un sistema completo programado de cabo a rabo en ensamblador FASM. · Imagen: Leency / CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons

Lo que hace único a KolibriOS es su filosofía radical. La mayoría de sistemas modernos se escriben en C o C++ y ocupan gigabytes; KolibriOS está programado de principio a fin en FASM (Flat Assembler). Ese control absoluto sobre el hardware permite que el núcleo y un puñado de aplicaciones esenciales quepan en la imagen de un disquete de 1,44 MB.

Pese a su tamaño de juguete, el sistema ofrece una interfaz gráfica completa, multitarea preventiva, una pila de red TCP/IP funcional y soporte para tarjetas Ethernet. Reconoce un montón de sistemas de archivos: FAT12, FAT16, FAT32, ext2, ext3, ext4 (parcial), NTFS, exFAT (solo lectura), XFS y CDFS. Para hacerte una idea de la proeza, todo el sistema operativo ocupa menos que una sola foto del móvil de hoy.

Versiones y ramas de desarrollo

KolibriOS no ha dejado de evolucionar desde 2004 gracias a colaboradores de Rusia, Kazajistán, Ucrania, Bielorrusia, Uzbekistán, Moldavia, Estonia, Alemania y Bélgica. Funciona sobre procesadores i586 o superiores, así que es ideal para revivir equipos viejos que cualquier distribución Linux moderna mandaría directa a la chatarra.

Con el tiempo el proyecto se ha diversificado en varias ramas especializadas:

  • KolibriOS (rama principal): la versión generalista, con interfaz gráfica y todo el software incluido.
  • KolibriACPI: una variante con soporte ampliado de ACPI para gestionar mejor la energía y el hardware moderno.
  • Kolibri-A: una versión de tipo exokernel pensada para aplicaciones embebidas e ingeniería de hardware.

Puedes arrancarlo desde una disquetera de 3,5“, un disco duro, una memoria USB o un CD-ROM, lo que te da muchísimo margen para experimentar.

Más de 250 programas en unos pocos megas

KolibriOS mostrando varias aplicaciones abiertas en el escritorio
Una compilación de KolibriOS con varias de sus más de 250 aplicaciones integradas en marcha. · Imagen: KolibriOS Team / CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons

Que algo sea minúsculo no quiere decir que sea limitado. KolibriOS incluye más de 250 paquetes de software integrado: procesador de textos, visor de imágenes, reproductor de música, navegador web y hasta un editor de código con su propio ensamblador macro (FASM) incorporado, para programar el sistema desde el propio sistema.

Y como no todo es trabajo, también trae juegos. Hay ports de clásicos como DOOM y Wolfenstein 3D, que corren mediante renderizado por software, además de Tetris, el clásico Snake o variantes del buscaminas. Que un disquete ejecute DOOM sigue pareciendo magia.

Una curiosidad de récord: grabado en ADN

Si hay una anécdota que resume el carácter casi legendario de KolibriOS, es esta: investigadores de la Universidad de Columbia y del New York Genome Center llegaron a codificar KolibriOS dentro de ADN sintético, junto con otros datos que sumaban 2.342 KB en total. Por su tamaño extraordinariamente reducido, este sistema operativo se convirtió en uno de los pocos capaces de almacenarse en una molécula biológica. Pocos sistemas pueden presumir de haber pasado del disquete a las hebras de la vida.

Un homenaje al arte de hacer software pequeño

Cuando cualquier aplicación de mensajería ocupa cientos de megas, KolibriOS recuerda lo que se puede lograr con disciplina y un conocimiento profundo del hardware. Comparte familia conceptual con otros sistemas de nicho y código abierto como ReactOS, el educativo MINIX o el legendario TempleOS. Si quieres entender de verdad cómo funciona un ordenador por dentro, pocos proyectos son tan didácticos y tan divertidos a la vez.

Fuentes