Antes de que iPhone y Android se repartieran el mundo, hubo un sistema operativo que mandaba en los bolsillos de medio planeta: Symbian OS. Durante buena parte de la primera década de los 2000 fue el rey indiscutible de los smartphones, y eso se lo debía sobre todo a Nokia. Aquí te cuento de dónde salió, cómo creció y por qué acabó apagándose.
De EPOC a Symbian: los orígenes en Psion
La semilla de Symbian no la plantó una empresa de teléfonos, sino una de ordenadores de bolsillo. Psion, fundada en Londres en 1980, desarrolló un sistema operativo llamado EPOC para sus agendas electrónicas (PDA). La versión de 32 bits, EPOC32, debutó en 1997 con la mítica Psion Series 5, una PDA con teclado físico que todavía hoy tiene devotos.
En junio de 1998 todo dio un giro. Psion Software se transformó en Symbian Ltd., una empresa conjunta entre Psion y los grandes fabricantes de teléfonos del momento: Ericsson, Motorola y Nokia. EPOC pasó a llamarse Symbian OS, y así nació formalmente la plataforma que conoceríamos en los años siguientes.
El primer smartphone y la conquista del mercado
Symbian OS llegó al mercado en noviembre de 2000 a bordo del Nokia 9210 Communicator, una especie de portátil de bolsillo con tapa que abría como un libro. A partir de ahí el sistema se expandió a un ritmo vertiginoso de la mano de Nokia.
La clave del éxito fue que Symbian era un núcleo de sistema operativo sobre el que se montaban distintas interfaces. Cada fabricante construía su propia capa visual. Para 2006, Symbian acaparaba alrededor del 67 % del mercado mundial de smartphones, una cuota que hoy parece de ciencia ficción. Al lado de eso, competidores como Palm OS o Windows Mobile eran actores menores.
Las plataformas: S60, UIQ y MOAP
Symbian OS por sí solo no traía interfaz de usuario; necesitaba una plataforma encima. Surgieron tres grandes:
- S60 (antes Series 60): creada por Nokia en 2001 y estrenada en 2002 con el Nokia 7650. Fue, con diferencia, la más popular. También la usaron Samsung y LG.
- UIQ: orientada a pantallas táctiles con lápiz, desarrollada por UIQ Technology. La adoptaron Sony Ericsson y Motorola.
- MOAP(S): una variante exclusiva del mercado japonés, usada por fabricantes como Fujitsu o Sharp.
Esa fragmentación tenía dos caras: daba variedad de dispositivos, pero les complicaba la vida a los desarrolladores, que debían adaptar sus apps a cada plataforma.
El núcleo EKA2 y el salto al código abierto
Bajo el capó, las últimas versiones funcionaban con el kernel EKA2 (EPOC Kernel Architecture 2), un núcleo de tiempo real capaz de gestionar tanto el sistema operativo como la propia radio del teléfono en un solo procesador. De ahí venía la legendaria autonomía de los Nokia de la época.
En 2008 Nokia compró Symbian Ltd. por unos 264 millones de euros y creó la Symbian Foundation, una fundación sin ánimo de lucro. La idea era abrir el código bajo la licencia Eclipse Public License. En febrero de 2010 Symbian se convirtió oficialmente en software libre, uno de los proyectos de código abierto más grandes de su tiempo. El movimiento recuerda a la filosofía que mueve proyectos como el kernel Linux o sistemas históricos como MINIX.
Symbian^3 y el principio del fin
La última gran iteración fue Symbian^3, lanzada en 2010 como sucesora de S60 5th Edition, ya con todo el sistema liberado. En 2011 recibió las actualizaciones bautizadas Anna y Belle.
Pero el suelo ya temblaba. En febrero de 2011 Nokia, la única gran compañía que seguía apostando por Symbian fuera de Japón, anunció que adoptaría Windows Phone 7 de Microsoft como plataforma principal. Symbian quedaba sentenciado a una retirada gradual.
En enero de 2013 Nokia confirmó que el Nokia 808 PureView (2012), célebre por su cámara de 41 megapíxeles, sería su último teléfono Symbian. El soporte se apagó del todo el 1 de enero de 2014, cuando se cerró la posibilidad de subir nuevas apps a la tienda.
Curiosidades y legado
- El Nokia 808 PureView no solo cerró una era. Su sensor de 41 MP fue durante años una referencia en fotografía móvil y demostró que Symbian aguantaba el tipo técnicamente hasta el último día.
- La idea de un núcleo de sistema separado de la interfaz, que hoy nos parece de lo más natural, fue uno de los grandes aciertos arquitectónicos de Symbian, comparable en ambición a sistemas como QNX o BeOS/Haiku.
- Symbian es un recordatorio de que dominar un mercado no garantiza sobrevivir a un cambio de paradigma, igual que les pasó a OS/2 o NeXTSTEP en el mundo de los ordenadores.
Symbian ya no enciende ninguna pantalla, pero su huella sigue ahí: fue el sistema que nos enseñó que un teléfono podía ser, de verdad, un ordenador de bolsillo.
