← Volver a artículos
Noticias· 5 min de lectura

webOS de Palm: el sistema operativo adelantado a su tiempo

Captura del lanzador de aplicaciones de Palm webOS en 2009
Imagen: Palm, Inc. / GPL · Wikimedia Commons

Pocos sistemas operativos han recibido tantos elogios de la crítica y tantos palos del mercado a la vez como webOS. Nació en una Palm que apenas se sostenía y trajo ideas de interfaz tan buenas que, más de diez años después, las seguimos viendo en los móviles que llevamos en el bolsillo. Esta es la historia de un software que perdió la batalla comercial y aun así se ganó un sitio en la memoria de quienes lo usaron.

El último cartucho de Palm

A finales de los 2000 Palm era una sombra de lo que había sido. Su veterano Palm OS se había quedado muy atrás frente al iPhone de Apple y a un Android que empezaba a despegar. Hacía falta algo radicalmente nuevo, y la compañía lo presentó en el CES de enero de 2009: Palm webOS.

El nombre tenía su razón de ser. webOS corría sobre un núcleo Linux (en concreto un kernel 2.6.24 parcheado en sus primeras versiones), pero su capa de aplicaciones se apoyaba en tecnologías web de toda la vida: HTML, CSS y JavaScript. La gracia estaba en que cualquier desarrollador web podía hacer aplicaciones sin tener que aprender un lenguaje propietario. El primer aparato en llevarlo fue el Palm Pre, que Sprint lanzó en junio de 2009 con apenas 18 aplicaciones disponibles.

Las “cards”: multitarea hecha intuición

El smartphone Palm Pre, primer dispositivo con webOS
El Palm Pre, lanzado en 2009, fue el primer teléfono en estrenar webOS y sus tarjetas multitarea. · Imagen: James Whatley / CC BY 2.0 · Wikimedia Commons

La gran estrella de webOS fueron las cards (tarjetas). Cada aplicación abierta aparecía como una tarjeta que podías deslizar de lado para cambiar de tarea o lanzar hacia arriba para cerrarla. Multitarea de verdad, fluida y fácil de entender de un vistazo, en una época en la que el iPhone todavía cerraba la app anterior cuando abrías otra.

Aquel sistema de gestos sobre la pantalla táctil funcionaba tan bien que sus ecos se reconocen hoy en el conmutador de apps de iOS y Android. webOS dejó claro que la multitarea no tenía por qué ser un menú técnico: podía ser una baraja de cartas que mueves con el dedo.

Synergy: todos tus datos en uno

La otra joya fue Synergy, un motor que juntaba sin que tú hicieras nada la información de varias fuentes. Tus contactos de Google, Facebook y Exchange se fundían en una sola agenda, los calendarios se combinaban y las conversaciones de distintos servicios de mensajería salían unificadas. En 2009 esto parecía casi magia y adelantaba esa idea de cuentas conectadas que hoy nos parece de lo más normal.

Versiones clave

El recorrido de versiones fue corto pero intenso. webOS 1.0 asentó las bases con las cards y Synergy. webOS 2.0, en 2010, afinó la multitarea con los stacks: pilas de tarjetas relacionadas que se agrupaban para tener el escritorio más ordenado. Con HP ya dentro, webOS 3.0 debutó en julio de 2011 en la tableta HP TouchPad, adaptando la interfaz a pantallas grandes.

De Palm a HP, y el desastre del TouchPad

La tableta HP TouchPad con webOS 3.0 sostenida en una mano
La HP TouchPad llevó webOS 3.0 a las tabletas, pero HP la descontinuó solo siete semanas después de su lanzamiento. · Imagen: Ben Miller / CC BY 2.0 · Wikimedia Commons

En abril de 2010 HP compró Palm por unos 1.200 millones de dólares, y señaló a webOS como el gran motivo de la operación. Las expectativas eran enormes: HP hablaba de llevar webOS a portátiles, impresoras y cualquier tipo de aparato.

Lo que pasó después fue brutal. La HP TouchPad salió en julio de 2011 y apenas siete semanas más tarde HP anunció que dejaba el negocio de dispositivos webOS. Las tabletas se liquidaron a 99 dólares y volaron en cuestión de horas, en una de las paradojas más recordadas del sector: la gente quería el hardware solo cuando era casi un regalo. Más adelante HP liberó el código como Open webOS y en 2014 vendió las patentes a Qualcomm.

El renacimiento en tu salón

La historia podría haber acabado ahí, pero le quedaba un tercer acto que nadie esperaba. En febrero de 2013 HP vendió webOS a LG Electronics para usarlo en sus televisores inteligentes, en sustitución de la plataforma NetCast. Contra todo pronóstico, salió rana al revés: hoy webOS es uno de los sistemas para Smart TV más extendidos del mundo, y LG lo ha llevado también a neveras, proyectores y otros electrodomésticos. Aquel software pensado para caber en un móvil de bolsillo acabó reinando en la pantalla del salón.

Una herencia que sigue viva

webOS pertenece a esa familia de sistemas brillantes a los que el mercado dio la espalda, junto a clásicos como BeOS y su heredero Haiku, NeXTSTEP o AmigaOS. Igual que ellos, demostró que una buena idea de interfaz no garantiza el éxito comercial. Su base Linux lo emparenta con todo el mundo del kernel Linux, y su apuesta por las aplicaciones web se adelantó a tendencias que llegarían años después. webOS perdió la guerra de los smartphones, pero ganó la batalla de las buenas ideas.

Fuentes