← Volver a artículos
Noticias· 6 min de lectura

FreeBSD: el sistema que mueve Netflix, PlayStation y WhatsApp

Sala de servidores de un centro de datos con racks iluminados, infraestructura que sostiene servicios de streaming a gran escala
Foto: panumas nikhomkhai · Pexels

Una cosa es ser famoso y otra es ser importante, y no siempre van de la mano. Casi cualquiera ha oído hablar de Linux, de Ubuntu o de Windows. Pregunta ahora qué es FreeBSD y, fuera del mundo técnico, te encontrarás caras de póker. Y mira que está por todas partes: cada vez que pones una serie en Netflix, juegas en una PlayStation o mandas un mensaje por WhatsApp, hay bastantes papeletas de que tu petición pase por una máquina FreeBSD. Te cuento por qué este veterano tan callado terminó siendo la baza secreta de algunas de las empresas tecnológicas más grandes del planeta.

Qué es FreeBSD y por qué no es Linux

BSD Daemon, la mascota con forma de diablillo del proyecto BSD y de FreeBSD
El BSD Daemon, la mascota historica de FreeBSD heredada del linaje UNIX de Berkeley. · Imagen: khaled / Public domain · Wikimedia Commons

Primero, un malentendido que conviene quitar de en medio: FreeBSD no es una distribución de Linux. Es un descendiente directo de UNIX, en concreto de la Berkeley Software Distribution (BSD) que se desarrolló en la Universidad de California en Berkeley a partir de los años setenta, dentro del Computer Systems Research Group (CSRG). De ese linaje, y como continuación del proyecto 386BSD, nació FreeBSD en 1993. Su versión 1.0 se distribuyó en CD-ROM en diciembre de aquel año.

La diferencia con Linux va más allá del árbol genealógico. Linux, en sentido estricto, es solo un núcleo, y las distribuciones lo combinan con software de muchas procedencias. FreeBSD se desarrolla como un sistema completo y unificado: el kernel, las utilidades de espacio de usuario y la colección de “ports” para instalar miles de programas se mantienen juntos, por el mismo proyecto y con una visión coherente. Esa cohesión es justo lo que enamora a los ingenieros de sistemas.

La licencia que lo cambia todo

Si hay una sola razón que explique por qué tantas empresas adoptan FreeBSD, es su licencia. La licencia BSD es permisiva: te deja coger el código, modificarlo, meterlo en un producto comercial cerrado y venderlo, sin obligación de liberar tus cambios. Eso choca con licencias copyleft como la GPL del kernel de Linux, que exigen compartir las modificaciones bajo los mismos términos.

Para una empresa que quiere construir un producto propietario sobre una base sólida, esa libertad es oro puro. Parte de un UNIX maduro, probado durante décadas, lo ajusta a su gusto y se guarda sus secretos comerciales. No es casualidad que tantas compañías que necesitan control total sobre su pila tecnológica acaben mirando hacia este lado, junto a primos como OpenBSD y NetBSD.

Netflix: el CDN más rápido del mundo

El caso más espectacular es seguramente el de Netflix. Su red de distribución de contenidos, Open Connect, se apoya en FreeBSD para servir vídeo a una escala difícil de imaginar. Son esos servidores que tienen el vídeo “cerca” de ti, dentro de la red de tu operador, listos para entregártelo sin saturar internet.

Pero Netflix no es un usuario pasivo: contribuye de forma activa al proyecto. Su equipo ha aportado mejoras importantes al kernel, entre ellas trabajo profundo sobre la operación sendfile y, sobre todo, el cifrado TLS dentro del propio kernel (kernel TLS o KTLS). Llevar el cifrado al kernel les permite eliminar cuellos de botella de memoria. Con estas optimizaciones, Netflix ha llegado a servir del orden de 375 gigabits por segundo desde una sola máquina usando algo más de la mitad de la CPU. La colaboración tiene su gracia: la empresa mejora su producto y, de paso, se beneficia todo el que use FreeBSD.

Sony y la PlayStation: UNIX bajo la consola

Escritorio de FreeBSD 11.0 con el entorno grafico Xfce 4.12 en funcionamiento
FreeBSD no solo vive en servidores: aqui corre como escritorio con el entorno Xfce. · Imagen: Editor-1 / Public domain · Wikimedia Commons

Y aquí llega la sorpresa para muchos jugadores. El sistema operativo de la PlayStation 4, conocido como Orbis OS, está basado en FreeBSD, en concreto en una versión derivada de FreeBSD 9.0 (lanzado a principios de 2012). La PlayStation 5 mantuvo ese mismo linaje BSD.

¿Por qué eligió Sony este camino? Por varios motivos muy prácticos. Un entorno tipo UNIX se parece al de los PC y servidores donde se desarrollan los juegos, así que los motores gráficos y las herramientas se portan con menos pelea. La licencia permisiva encaja a la perfección con un dispositivo cerrado y muy protegido. Y la madurez de FreeBSD permite montar un modelo de seguridad muy controlado, con los juegos corriendo en entornos aislados. Lo más probable es que millones de personas hayan jugado durante años sobre un descendiente de UNIX sin enterarse jamás.

WhatsApp y el firewall de tu oficina

Panel de control de la interfaz web de pfSense 2.7.0, el cortafuegos construido sobre FreeBSD
El panel web de pfSense, el cortafuegos sobre FreeBSD que protege miles de oficinas. · Imagen: LAZA74 / CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

La historia de WhatsApp es otra joya de ingeniería. En sus primeros años, su infraestructura combinaba FreeBSD con el lenguaje Erlang para sostener cantidades enormes de conexiones simultáneas. El equipo afinó el sistema, tocando parámetros del kernel como los límites de ficheros y sockets, hasta que un único servidor manejaba del orden de dos millones de conexiones a la vez. Con un puñado de ingenieros, llevaron la mensajería a una escala descomunal sobre esta base.

Y no se queda ahí. FreeBSD es también el corazón de productos que quizá tengas más cerca de lo que crees:

  • pfSense y OPNsense, dos de los firewalls de código abierto más populares del mundo, están construidos sobre FreeBSD. Si tu oficina tiene uno, ya conoces FreeBSD.
  • Sistemas de almacenamiento y de red de gran capacidad eligen FreeBSD por su pila de red y su sistema de archivos.
  • Su colección de ports y el gestor de paquetes pkg facilitan montar servidores a medida.

Discreto, pero imprescindible

FreeBSD no hace ruido de marketing, no sale en anuncios y casi nunca llega a las noticias. Su fama es modesta al lado de Linux o de los grandes nombres comerciales. Pero ojo, esa discreción no significa que sea irrelevante: tienes delante uno de los pilares silenciosos de internet.

La próxima vez que alguien te suelte que el software libre y UNIX son cosa del pasado, recuérdale que tu serie favorita, tu consola y buena parte de tus mensajes pasan por un sistema nacido en Berkeley hace más de tres décadas. Si quieres conocerlo de cerca, su ficha en LinuxGratis es un buen punto de partida para descubrir por qué los que saben lo eligen una y otra vez.