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Noticias· 5 min de lectura

La historia de KDE: del K Desktop Environment a Plasma 6

Imagen conceptual que evoca un entorno de escritorio Linux moderno y personalizable
Foto: Andrew Neel · Pexels

KDE es, junto a GNOME, uno de los dos grandes entornos de escritorio que han definido cómo millones de personas usan Linux cada día. Detrás de ese aspecto pulido y de su fama de escritorio que se puede configurar hasta el infinito hay casi tres décadas de historia: mucha innovación, una polémica de licencias que dio que hablar y una comunidad que nunca paró de crecer. Vamos a repasarla.

El anuncio que lo empezó todo en 1996

Todo arranca el 14 de octubre de 1996. Matthias Ettrich, por entonces estudiante en la Universidad Eberhard Karls de Tübingen (Alemania), publicó un mensaje proponiendo un nuevo entorno de escritorio. Su frustración se entendía perfectamente: el Unix de aquellos años tenía aplicaciones gráficas potentes, pero cada una lucía y se comportaba a su manera. Faltaba coherencia.

Lo que proponía Ettrich no era juntar un puñado de programas sin más. Quería un escritorio completo donde todo se viera, se sintiera y funcionara igual. De ahí nació el K Desktop Environment, un proyecto que aspiraba a dar a Linux y Unix una experiencia tan integrada como la de Windows o Mac OS.

La elección de Qt y la gran polémica

Para construir KDE, Ettrich se decantó por Qt, el toolkit gráfico de la empresa noruega Trolltech. Era una herramienta excelente, moderna y muy productiva, pero arrastraba un problema serio para el mundo del software libre: por entonces Qt era propietario.

Aquello levantó ampollas. Para buena parte de la comunidad, levantar un escritorio libre sobre una base que no lo era resultaba una contradicción inaceptable. La tensión llegó a tal punto que ayudó a impulsar GNOME como alternativa con licencias completamente libres.

El choque acabó resolviéndose. En el año 2000, Trolltech liberó Qt bajo la GPL y alineó el toolkit con los principios del software libre de una vez. Para que aquello no pudiera dar marcha atrás, ya en 1998 se había constituido la KDE Free Qt Foundation, una fundación cuyo cometido es asegurar que Qt siga disponible para el desarrollo de software libre hoy y mañana, pase lo que pase con la empresa propietaria.

De la versión 1.0 a la era KDE 4

Captura del escritorio de KDE 1.0, la primera versión estable lanzada en 1998
KDE 1.0 (1998): el primer escritorio estable que demostró que la idea de Ettrich funcionaba. · Imagen: KDE development team / GPL · Wikimedia Commons

La primera versión estable, KDE 1.0, llegó en 1998 y dejó claro que aquello funcionaba: un escritorio coherente, con su gestor de ventanas, su panel y un conjunto de aplicaciones integradas. Las generaciones siguientes fueron puliendo la fórmula hasta la serie KDE 4, que estrenó una arquitectura completamente nueva con tecnologías como Plasma, Phonon y Akonadi.

KDE 4 fue ambicioso y rompedor. Sus primeras versiones tuvieron una recepción complicada por lo inestables que eran al principio, pero con el tiempo maduró y dejó sentadas las bases técnicas de todo lo que vino después. En esos años, KDE se convirtió en el escritorio por defecto de distribuciones de referencia como openSUSE, una de las que más ha apostado históricamente por este entorno.

Plasma 5: separación y modernización

En julio de 2014 cambió la filosofía. El proyecto separó sus piezas con claridad: por un lado las KDE Frameworks 5, un conjunto de bibliotecas modulares organizadas por niveles; por otro Plasma 5, el espacio de trabajo o escritorio en sí, construido sobre Qt 5.

Plasma 5 estrenó el tema visual Breeze y apostó por la convergencia entre dispositivos. Su mayor acierto fue juntar elegancia con un nivel de personalización casi sin límites: paneles, widgets, efectos, atajos y temas que ajustas al milímetro. Esa flexibilidad lo hizo muy popular en distribuciones pensadas tanto para principiantes como para usuarios avanzados, como Manjaro, que ofrece una de las ediciones KDE más cuidadas.

Plasma 6 y el salto a Qt 6 y Wayland

Captura del escritorio KDE Plasma 6 con el tema Breeze sobre Qt 6 y Wayland
KDE Plasma 6, con la migración a Qt 6 y Wayland como plataforma gráfica por defecto. · Imagen: Software: KDE developersWallpaper: Krystian ZajdelScreenshot: VulcanSphere / GPL · Wikimedia Commons

El 28 de febrero de 2024 KDE lanzó Plasma 6, una de las transiciones más importantes de su historia. La versión trajo un doble salto técnico: la migración a Qt 6 y la adopción de Wayland como plataforma gráfica por defecto, poniendo al día los cimientos del escritorio para los años que venían.

Plasma 6 mantiene la promesa de Ettrich, coherencia y libertad de personalización, pero ajustada a las necesidades de ahora. Lo tienes disponible en un montón de sistemas, desde la edición KDE Spin de Fedora hasta prácticamente cualquier distribución moderna.

Mucho más que un escritorio

Quedarse solo con el escritorio sería injusto. La comunidad lleva años produciendo aplicaciones de primer nivel que han ido más allá del propio entorno: Krita, un programa de pintura digital profesional que admiran ilustradores de todo el mundo, y Kdenlive, uno de los editores de vídeo no lineales libres más completos que hay. Los dos dejan claro que KDE va mucho más allá de colocar ventanas: es todo un ecosistema de software libre.

Casi treinta años después de aquel mensaje en una lista de correo, KDE sigue fiel a su espíritu fundacional: dar a cualquiera, en cualquier distribución, un escritorio libre, coherente y personalizable a fondo.