Pocas distribuciones pueden presumir de más de tres décadas a sus espaldas. openSUSE y su hermana empresarial son herederas directas de una de las compañías Linux más antiguas del mundo. La historia arranca en una Alemania donde Linux todavía cabía en una pila de disquetes. Si te pica la curiosidad por el origen del camaleón verde, este es su recorrido.
Cuatro estudiantes y un nombre que homenajea a Zuse
Todo empezó el 2 de septiembre de 1992 en Núremberg. Roland Dyroff, Burchard Steinbild, Hubert Mantel y Thomas Fehr fundaron una pequeña empresa de software y la bautizaron como S.u.S.E., acrónimo de Software- und System-Entwicklung (“desarrollo de software y sistemas”). El nombre era además un guiño a Konrad Zuse, el ingeniero alemán que construyó uno de los primeros computadores programables de la historia.
La idea inicial no era crear una distribución, sino ofrecer consultoría UNIX. Pero el grupo decidió pronto apostar por Linux, un sistema que por entonces apenas tenía un año de vida pública. Esa decisión convertiría a S.u.S.E. en una de las primeras empresas del planeta en hacer negocio con software libre.
De Slackware a distribución propia
El primer producto que vendió la compañía fue una extensión de Slackware entregada en 40 disquetes. Junto a Patrick Volkerding, creador de Slackware, los fundadores tradujeron al alemán los scripts de instalación, y de ahí salió en 1994 S.u.S.E. Linux 1.0.
Aquella dependencia de Slackware no duró mucho. Ese mismo año S.u.S.E. lanzó su primera distribución basada en Jurix, un proyecto de Florian La Roche, que marcó el inicio de una base técnica propia. A partir de ahí la distribución alemana fue tomando personalidad y separándose de su origen prestado, igual que harían más tarde otras grandes familias como Debian o Red Hat Enterprise Linux.
YaST: la herramienta que la hizo distinta
Si algo ha definido a SUSE durante décadas es YaST (Yet another Setup Tool), su panel centralizado de administración. Mientras otras distribuciones te obligaban a editar ficheros de configuración a mano, YaST dejaba gestionar particiones, paquetes, red, usuarios y servicios desde una interfaz coherente, lo mismo en modo gráfico que en terminal.
Esa filosofía de tenerlo todo configurable desde un único sitio sigue siendo hoy una de las señas que diferencian a SUSE de propuestas más minimalistas como Arch Linux o Gentoo.
La compra de Novell y el nacimiento de openSUSE
El 4 de noviembre de 2003 Novell anunció la adquisición de SuSE Linux AG por 210 millones de dólares, una operación que se cerró en enero de 2004. El movimiento situó a SUSE en el centro de la guerra empresarial del Linux corporativo, frente al modelo de Red Hat.
Para que la comunidad no perdiera el acceso a una versión gratuita, en agosto de 2005 Novell anunció la apertura del proyecto openSUSE. Nacía así una distribución desarrollada de forma abierta, con su característico camaleón verde, en la que cualquiera podía participar. El patrón recuerda a la relación entre RHEL y proyectos comunitarios como Fedora o, más tarde, Rocky Linux y AlmaLinux.
Leap y Tumbleweed: estabilidad o vanguardia
Desde finales de 2015 openSUSE se divide en dos grandes ediciones que cubren necesidades opuestas. Leap es la versión de lanzamiento fijo y conservador. Comparte base con SUSE Linux Enterprise y prioriza la estabilidad, así que va perfecta para servidores y equipos de trabajo. Tumbleweed, por su parte, es una rolling release que integra sin parar las últimas versiones estables del software; su proyecto lo puso en marcha en noviembre de 2010 Greg Kroah-Hartman, uno de los desarrolladores más importantes del kernel Linux.
Esta dualidad permite que un mismo proyecto sirva tanto a quien busca un sistema inmutable durante años como a quien quiere lo último de lo último. En otras familias eso te obliga a usar distribuciones separadas.
SLES y la SUSE de hoy
En paralelo a openSUSE, la empresa mantiene su producto comercial: SUSE Linux Enterprise Server, o SLES, presentado en 2001 y muy implantado en grandes infraestructuras, sobre todo en entornos SAP y mainframe. SLES y openSUSE Leap comparten una base común, de modo que la comunidad y el negocio se retroalimentan.
La propiedad de la compañía ha cambiado varias veces: tras Novell llegó Attachmate en 2011, luego Micro Focus en 2014, y al final la firma de inversión EQT la compró en 2019 devolviéndole la independencia. En 2021 SUSE salió a bolsa en Fráncfort, aunque en 2023 volvió a manos privadas.
Más de treinta años después de aquellos 40 disquetes, el camaleón sigue vivo, libre y en evolución constante. Si quieres comprobarlo tú mismo, empieza descargando openSUSE y descubre por qué se ganó un lugar entre las distribuciones más respetadas de la historia de Linux.
